Dos errores que debes evitar al definir la propuesta de valor de producto

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FUENTE: Merca20.com

Es fácil confundir la propuesta de valor de un producto con los beneficios del mismo, debido a que no se tiene claro el concepto desde un principio 

Definir la propuesta de valor de producto no es un paso sencillo, ya que usualmente se suele confundir ese valor agregado que tu mercancía da a los consumidores, con la finalidad del producto; incluso, esta definición tampoco resulta ser tan clara con los propios miembros de una firma, por tal motivo se requiere de máxima concentración así como de precisión.

Las diferencias de opinión, en la que también entran los clientes, surgen de diferentes interpretaciones de lo que le importa al público meta, esto es un problema debido a que uno de los principales retos para un equipo de producto es identificar un problema y resolverlo.

Y es que esto dará la oportunidad para hacer algo que la gente realmente quiera comprar, por lo que comprender, resulta fundamental comprender el valor que genera la solución a un problema. Tanto marca como clientes deben entenderse por completo para comercializar un producto con éxito.

De acuerdo con una publicación del sitio UserMuse, existen dos errores que conducen a proposiciones de valor inexacto; existen diversas formas de estar equivocados, pero la eliminación de estos dos dará una mejor oportunidad de definir una propuesta de valor de una manera que conduzca a ventas así como un mercadeo exitoso para el futuro.

1.- Confundir lo que hace el producto con el valor que se crea.

En la mayoría de las ocasiones se suele confundir, no tener del todo claro, cuál es el valor del producto a la finalidad del mismo y en ocasiones hasta como se promocionará la mercancía. La publicación considera que sí el resumen de una propuesta de valor del producto establece lo que hace el producto, entonces no se ha pensado lo suficiente.

Es sencillo estar tan concentrado en cómo funciona, que se confunde su producción con el valor.

2.- Olvidarse de las personas involucradas.

Más específicamente, suelen confundirse los objetivos comerciales con los objetivos de los individuos. En múltiples ocasiones los ejecutivos de una firma buscan resultados rápidos y efectivos en tiempos cada vez menores; sin embargo, este concepto del tiempo en ocasiones juega en contra de las demás personas que intervienen en el proceso de creación de un producto.

Debido a ello, ser más flexible con el equipo de trabajo ayudará a que los resultados presentados sean más certeros, apoyar las necesidades de cada sector favorecerá al valor de un producto.

Abrirse a una nueva forma de pensar acerca de las mejoras de un producto resultará más atractiva; la constante es involucrar al mercado y observar cómo lo hacen, quien conozca de mejor forma el mercado, tiene más oportunidad de ganar.

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